Te devuelvo cada sueño que me regalaste,
todas las promesas, nuestros besos, los instantes,
las últimas palabras que se ahogan en dolor.
Jamás me arrepentí de querer dejarlo todo por ti.
Jamás me arrepentí de querer dejarlo todo por ti.
Confieso que esperaba que volvieras por mi
y esperando vi marchitar las rosas de aquel jardín.
